Cero productividad
Me causa risa el solo pensar que algunos de mis posts no tengan el toque de tristeza que caracteriza este blog. No voy a tratar de cambiar el pensamiento de nadie no solo porque siento que en parte sería no respetarlo, sino también porque no me causa mucha gracia hablarle a las paredes. Esto va más dirigido a las personas que se encuentran en un punto medio sobre el tema.
Yo no sé que clase de cosas tenga que pasar una persona en su vida para llegar a tener la capacidad de tomar con gracia la pena ajena o menospreciar a alguien por ''siempre estar triste''. Considero que la vida es lo suficientemente sabia y le otorga a todos los obstáculos que sabe que podrán superar (tarde o temprano).
El que Kathy no tenga frío y Elka esté muriendo congelada no implica que no esté haciendo frío. El que Tony pueda resolver más rápido un problema de mate que Jesús no significa que Jesús sea bruto - a menos que sea mi bebe Jeshu, jajaja, mentira, te amo- ... Ya ahora sí, juiciosos, prosigo. El que Pepito haya tenido más problemas en su vida que Juanita no implica que Pepito sufrió más o menos que ella, cada persona es única e irrepetible o al menos eso me decían en el colegio y también en la iglesia en mis tiempos de católica, entooooooooooooooooooonces, amigos, creo que hasta este punto ya quedó claro que todos somos diferentes, tenemos distintas habilidades y distintas formas de asimilar cada cosa que nos pasa.
Hay una frase que me acompaña todos los días y es que si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada. Si para ti la depresión es una ridiculez, cosa de ociosos y gente cero productiva, está bien puedes pensarlo, pero créeme que no decirlo puede evitar agrandar esa extraña sensación de bicho raro que de por sí ya muchos tenemos por ''siempre sentirnos tristes'' y no entender que nos está pasando. Porque si bien todos tenemos derecho a expresar lo que pensamos también tenemos derecho a que se respete nuestro dolor y si por último pasaste algo muy feo en tu vida que el herir a alguien más te provoca cierta satisfacción... well, do it, dude! Cada quién elige su manera de sanar el alma.
De verdad esa sensación de angustia y ansiedad por arreglar quién sabe qué! no se la deseo a nadie. Tristemente tengo muchos amigos que saben exactamente de lo que hablo y es que la vida afuera puede ser hermosa y el pasado está donde tiene que estar, pero estás tan acostumbrada a que algo siempre vaya mal que empiezas a autosabotearte (no, Elkis?) y entonces te conviertes en tu propio verdugo.
La mente y el alma se enferman, amiguitos, pero toodo, tooooodo en este sube y baja, tiene solución. Espero que por lo menos una persona haya comprendido lo que intenté decir. Ya me voy a seguir pintando (sí, parte de mi terapia). Gracias por leer, pero sobre todo, gracias por respetar.
*Sonríe* :)
-Nicole Pfeiffer.

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