Para cuando despiertes

Me gusta que esa sensación de mierda que traía los dos últimos días haya desaparecido. Me gusta colgar el teléfono y saber que te estas yendo a dormir tranquilo porque estamos bien, porque tienes la seguridad que así me quede dormida mañana y no te llegue a despertar... estamos bien. Me gustaría que leas esto con mi voz, sí... ya sabes a que voz me refiero. 

Estás loco y no me voy a cansar de decírtelo, me estoy riendo ahora mismo con los recuerdos de tus ocurrencias inundando mi mente. Precisamente ahora creo que yo estoy más loca por enamorarme así, de esta manera tan adolescente y quinceañera. Desde que esto empezó supimos que no iba a ser nada fácil y al menos por ahora ambos nos sentimos bien con la sola idea de tenernos siempre. Usar la palabra “siempre” contigo ya no me da miedo y no, amor, no somos dueños del destino, pero sí lo somos de nuestro “hoy”, de nuestro “ahora” y mi ahora (04:02 a.m.) eres tú y quizá mañana me enoje por alguna estupidez o por algo muy bien argumentado, pero eso no cambia la intensidad o el sentimiento de estas palabras. No disminuye la ansiedad que me produce el recordar mis labios entre los tuyos o tus manos entrelazadas con las mías. 

Te quiero, te amo, te quiero y te vuelvo a amar. 

Siempre tuya

-Lechuza 




Comentarios