Mi floro
Se siente extraño andar por aquí otra vez, pero hace mucho que no me dedicaba tiempo a mi misma y parte de hacerlo es aflojar un poco, respirar y sacar todo lo que llevo dentro como solo sé hacerlo, escribiendo.
Este es mi "floro". Un enredo de palabras, frases y términos complicados que pocos entienden (sí, Andrea, esto fue para ti). La exposición de un ser agotado, con ganas de hacer una pausa, de encontrar una respuesta o un buen argumento.
Sé exactamente porque empecé a escribir esto, pero ahora mismo no sé si valga tanto continuar. Perdón por el enredo, procedo a explicar.
Las últimas semanas estuve analizando mi comportamiento con respecto al de otras personas y obtuve un resultado irónico que deseeo contar. Soy una chica de costumbres poco ortodoxas con respecto al tiempo en el que me encuentro. Resulta un poco complicado diferenciar hoy que es lo que está bien y lo que está mal. Todos desean vivir al límite. La vida es solo una y hay que aprovechar cada minuto, hacer cosas de las que mas tarde nos podamos arrepentir, pero al fin y al cabo hacerlas para no quedarnos con el sin sabor del "que hubiera pasado si..." Al menos eso fue lo que entendí y hasta cierto punto, compartí.
Amigos, existen posturas diferentes y esta es la mía:
Para mi la vida no es vivir al límite, la vida es vida y solo eso. Y sí, hay que aprovechar cada minuto y sí, también es cierto que no es lindo quedarte con las ganas de hacer muchas cosas y no tienes por qué hacerlo si es lo que verdaderamente deseas, pero hay que aprender a diferenciar. La autodestrucción por experimentación es algo que veo todos los días en muchas personas que considero, todos y cada uno de ellos sin justificación sustentable para su actuar y bueno, todo el mundo sabe que cuando un ser humano no tiene una buena razón para algo, procede a atacar.
Los tiempos cambian, las personas lo hacen y nadie tiene la verdad absoluta. De lo único que estoy segura ahora es que si una persona desea usarse cual conejillo de indias, justificar su comportamiento con un YOLO y juzgar a otro porque dedice tomar las cosas de otra manera o tiene un pensamiento diferente, esa persona es solo un aspirante confundido a desperdicio humano.
Que no vea las cosas como muchos, no me hace un ser extraño, único en su tipo, parte del 0.01%. Que no me guste tomar todo como una broma, no me hace amargada, que no tenga sexo con un chico después de nuestra primera, segunda o tercera cita, no me hace una mojigata y que no salga todos los fines de semana no me hace aburrida (eso último me hace desorganizada por no tener tiempo para planear ir a algún lado, jaja).
En resumen y porque ya me aburrí, si quieres "cagarla", hazlo tú, háztelo a ti y no pretendas hacérselo al resto impulsándolos al hoyo en el que te encuentras que ni tú mismo entiendes.
Para las personas que están del otro lado, si desean hacer cosas nuevas, háganlas porque ustedes así lo desean, no porque todo el mundo lo hace. Vivan cada minuto sin miedo a ser juzgados o señalados. La gente que te juzga es por lo general gente inconforme y frustrada. Hagas lo que hagas siempre van a encontrar una excusa para liberar la infelicidad que llevan dentro y eso no tiene por qué detenerte ni a ti, ni a nadie.
Y bueno, esta reflexión del día estuvo inspirada en la tipa aburrida que decidió hackearle la cuenta a mi amiga para poner estupideces porque es lo que "todo el mundo hace".
Bonito día.
- Nicole Pfeiffer
Comentarios
Publicar un comentario