Esperanza

Tenía que hallar la forma de escribir esto antes que, como de costumbre, mi cerebrito empiece a eliminar información y tachar frases ya organizadas en mi mente. Estoy muy nerviosa, después de haber sentido cinco temblores de 15 que se producieron aproximadamente en mi país, pues no pueden esperar menos de mis emociones. 

De verdad, si alguien hubiese visto ayer por la madrugada como se sacudió esta oficina comprendería mejor el nerviosismo que me embarga. Los chicos están asustados y exactamente ahora, mientras escribo estas palabras, intentan calmar sus nervios con un poco de risa. 

Las luces han empezado a parpadear... que se vaya la luz sería lo peor que pudiese pasar de haber un desastre en este momento. No sé que está pasando allá abajo, solo sé que todo esto me angustia e hizo que reflexione tremendamente sobre mi vida. 

Recuerdo que hace unas semanas me burlé de una publicación que hablaba de una nueva profecía apocalíptica, he sobrevivido a tantas versiones del fin del mundo que no dudé en burlarme de una nueva; sin embargo, soy consciente que han sucedido muchas cosas extrañas, un eclipse total de sol, tormentas magnéticas, huracanes, terremotos, temblores poco usuales y Perú al mundial, sí, todo es muy extraño. Tengo la esperanza que el 23 de septiembre sea un día tan normal como cualquier otro. 

Mi bicicleta está en el sótano del edificio, la oficina se encuentra en su séptimo piso y mi cerebro solo intenta generar el plan perfecto para poder salir ilesa de aquí y poder reunirme con mi familia, obviamente, poniéndome en el peor de los casos, ya que ruego muchísimo estar con ellos si hay un acabóse. 

Irónico, ¿cierto? Una ex suicida en potencia hablando de ''esperanza'' o ''vida'', creo que es exactamente por esto que mi ansiedad se incrementa. No puedo aprender a vivir, empezar a amar tanto mi existencia y la de los míos y luego perderlo todo producto de hechos totalmente aislados a nosotros y entonces regresa ese mal presentimiento. Todos lo tienen, ¿no? Las cosas marchan muy bien, demasiado bien que algo en cualquier momento terminará equilibrando abruptamente las cosas. 

Hay algo que jamás cambió por aquí y es que esta ex suicida cree muchísimo en Dios (otra ironía) y no, tranqui, no voy a venir con cosas como que la fe mueve montañas o frases escuchadas en catequesis. Siempre pensé que un pensamiento fuerte atrae cosas, incluso un pensamiento producido por una simple lectura en un blog de internet. Ateo, agnóstico, budista, no lo sé, todos tenemos seres a los que amamos y espero que la intensidad de la esperanza que pongo en cada palabra sea la misma que se produzca con cada lectura. 

Iré a organizar mi agenda, mañana tengo que ir muy temprano a comprar las cosas que hacen falta para esa mochila de emergencias que debí haber alistado hace mucho. Les recomiendo que hagan exactamente lo mismo. Gracias por leer. Que Dios los bendiga y que el planeta tenga piedad de nosotros. 

Comentarios